Volver a noticias

Lula reelecto en Brasil: Las claves de una remontada histórica y el desafío de gobernar con un Congreso adverso. Con Hugo Borsani, doctor en Ciencia Política

En Perspectiva · Entrevista – Hugo Borsani – Doctor en Ciencia Política La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje brasileño quebró una tendencia que se mantenía desde la instauración de la segunda vuelta, en 1989: hasta ahora, el candidato que llegaba primero a esa instancia siempre había ganado la Presidencia.

“Sin lugar a dudas es un resultado inédito ”, dijo Hugo Borsani , doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad Estatal del Norte Fluminense, en diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva .

En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro había quedado más de dos millones de votos por delante de Lula.

En el balotaje, el presidente obtuvo unos 4,4 millones más que su rival.

Borsani destacó que Lula sumó más de 10 millones de votos entre una instancia y otra y calificó el resultado como “inédito” y “épico”.

Las redes, la calle y la caída de la abstención Para Borsani, uno de los factores centrales de la remontada fue el cambio en la estrategia de comunicación de la campaña de Lula.

Después de la primera vuelta, el presidente convocó a diputados con experiencia en redes sociales para corregir lo que el politólogo describió como “uno de los grandes problemas”: “el descuido de lo que es las redes sociales, de la comunicación en redes sociales”.

En particular, destacó el trabajo del diputado André Janones , que impulsó un canal de WhatsApp que llegó a tener más de 10 millones de inscriptos .

Desde allí y otras plataformas, explicó Borsani, se enseñaba a difundir mensajes para que llegaran a personas que no integraban los círculos de simpatizantes de Lula.

Janones explicaba “cómo usar las redes sociales para burlar los algoritmos” y lograr que la información favorable al presidente alcanzara “al electorado que estaba indeciso”.

André Janones y Lula Da Silva.

Foto: Cuenta de X de @AndreJanonesMG “Todo el mundo reconoce fundamental el factor decisivo”, dijo Borsani sobre esa estrategia.

Según añadió, la campaña logró que muchas personas que desconocían cómo funcionaban las redes y los algoritmos aprendieran “cómo publicar, cómo compartir los datos, qué tipo de comentarios hacer”.

A la apuesta digital se sumaron actos multitudinarios en las calles .

Borsani dijo que, según brasileños que vivieron la redemocratización, no se veían concentraciones de esa dimensión desde aquella época.

“Hubo una movilización tanto en las redes como en la calle, que fue muy notoria”, afirmó.

También destacó la participación de los jóvenes, habilitados a votar desde los 16 años, aunque el voto es obligatorio a partir de los 18.

El politólogo señaló, además, que la campaña consiguió que votaran más de tres millones de personas adicionales respecto de la primera vuelta.

“Esto también era considerado bastante difícil”, explicó: salvo en 2022, en las elecciones presidenciales anteriores la abstención había tendido a aumentar entre una vuelta y otra.

En esta ocasión, sostuvo, hubo “la menor abstención en una elección presidencial en la historia electoral de Brasil” y también bajaron los votos en blanco y anulados.

La movilización, agregó, pudo haber llevado a Lula a recuperar votos que en la primera vuelta habían ido a Bolsonaro.

“La conclusión lógica es que Lula tiró también votos de Bolsonaro”, dijo, aunque aclaró que es difícil suponer que todos los votos incorporados entre las dos instancias hayan sido exclusivamente para el presidente.

El rechazo a Bolsonaro y el papel de las medidas de gobierno Otro de los factores que destacó Borsani fue el aumento del rechazo a Flávio Bolsonaro .

En la primera vuelta, los niveles de rechazo a ambos candidatos eran similares, en torno al 50%.

Para la segunda, dijo, el rechazo a Bolsonaro superó el 60%.

“El miedo a la vuelta de Bolsonaro fue superior al rechazo que Lula tiene en gran parte del electorado”, sostuvo.

También mencionó las medidas adoptadas por el gobierno en los meses previos a la elección, como el aumento y el adelanto de beneficios de Bolsa Familia, además de otras iniciativas que beneficiaron a sectores que no habían acompañado a Lula en la primera vuelta.

“Está difícil medir eso en estos momentos, pero es uno de los factores más que llegaron”, señaló.

A su juicio, esas decisiones, junto con la movilización en redes y en las calles, “contribuyeron a ese resultado”.

Bolsonaro no reconoció la derrota y pidió anular las elecciones.

Foto: Pablo Porciuncula / AFP Las encuestas , en cambio, no anticiparon el desenlace: las principales daban a Bolsonaro por delante, aunque dentro del margen de error.

“Prácticamente todas las más conocidas, entre ellas Datafolha y Quaest ”, ubicaban arriba al candidato opositor, recordó Borsani.

Y agregó que incluso algunas proyecciones matemáticas asignaban una probabilidad mayor a su triunfo.

Por eso, dijo, el resultado tuvo un carácter excepcional: “La expectativa era que, dado que estaban dentro del margen de error, era posible que cualquiera de los dos ganara”.

Sin embargo, no solo ganó Lula, sino que lo hizo por una diferencia superior a esos dos puntos porcentuales.

“Aumentó en más de 10 millones de votos del primero al segundo turno”, reiteró.

Sobre los debates, Borsani consideró que no tuvieron mucha incidencia en el resultado.

Rescató, no obstante, un momento del segundo encuentro, cuando Bolsonaro llamó a Lula “nueve dedos”, en referencia a la pérdida del meñique en un accidente laboral.

La reacción de Lula, dijo, fue un momento de “emoción” que se salió de lo previsto y, según análisis cualitativos citados por el politólogo, afectó la imagen de Bolsonaro entre algunos electores.

El discurso de Lula y la preocupación por la democracia Al analizar el discurso de victoria , Borsani destacó que Lula reconoció errores de su última gestión y planteó que cambiaría su forma de gobernar.

Según el politólogo, el presidente dijo que buscaría escuchar más directamente a los jóvenes y a otros sectores sociales, incluidos algunos que habían apoyado a Bolsonaro.

“Esa postura de reconocer errores de su gestión y, sobre todo, de abrirse a escuchar a otros sectores” fue uno de los aspectos centrales del mensaje, resumió.

También subrayó el lugar que Lula dio a la comunicación digital y su intención de regular las plataformas.

En cuanto al vicepresidente Geraldo Alckmin , sostuvo que fue importante para atraer al centro y a sectores empresariales.

Para el próximo mandato, consideró que Lula deberá gobernar “más al centro” y ampliar el diálogo político.

Lula Da Silva y Geraldo Alckmin se toman de la mano en los festejos.

Foto: AFP La campaña y el resultado también estuvieron atravesados por la preocupación sobre la continuidad de la democracia .

Borsani recordó que Bolsonaro y sus aliados habían intentado un golpe de Estado y habían defendido la dictadura militar brasileña.

A eso se sumaba, señaló, la mayoría obtenida por las fuerzas de derecha en el Congreso y el anuncio de una posible reforma constitucional.

“Eso siempre levanta un gran temor”, dijo, en particular ante la posibilidad de que una reforma limite derechos y garantías sin un acuerdo amplio entre los sectores políticos.

“La gobernabilidad va a ser difícil” El nuevo presidente deberá negociar con un Congreso que, según Borsani, es mayoritariamente bolsonarista o aliado de Bolsonaro.

“Sin duda el tema de la gobernabilidad va a ser difícil ”, afirmó.

De todos modos, consideró que Lula tiene margen para intentar acuerdos con partidos que formaron parte de su gobierno o que se mantuvieron neutrales en la primera vuelta.

Si logra sumar a esas fuerzas a la base de su coalición, explicó, podría acercarse al 50% de la Cámara de Diputados .

“No es imposible, no es fácil”, resumió.

Esos partidos, advirtió, seguramente exigirán participación en el gobierno.

El Senado aparece como un escenario más complejo: incluso incorporando posibles aliados, el cálculo más favorable que mencionó Borsani llegaría a unos 35 votos de respaldo a Lula.

Sobre los rumores de un eventual juicio político, el politólogo dijo que podría haber intentos de perjudicar al nuevo gobierno, pero los consideró poco viables.

“Con ese resultado, esa posibilidad […] se diluye”, señaló, en referencia a la diferencia de unos 4,4 millones de votos.

La negociación con el Congreso será necesaria, añadió, y Lula también buscará mantener la movilización social que acompañó su campaña para respaldar sus propuestas.

Votos a cada candidato en los estados de Brasil.

Fuente : El País Un freno a la influencia de Trump Borsani ubicó el resultado brasileño en un contexto regional e internacional.

Si Bolsonaro hubiera ganado, dijo, habría existido un alineamiento “total” con el gobierno de Donald Trump y Brasil habría sido “probablemente el mayor de sus aliados en América Latina”.

La victoria de Lula, en cambio, es “un respiro para aquellas fuerzas contrarias a estos movimientos” y, en palabras del politólogo, “una derrota de Trump”.

También la consideró un respaldo a la democracia liberal , entendida como un sistema basado en el respeto a las minorías y la división de poderes, frente a modelos de democracia mayoritaria que, a su juicio, buscan imponer la voluntad de un sector sobre los demás.

Por el peso económico y político de Brasil y por la figura de Lula, concluyó, el resultado supone además “un respaldo al multilateralismo , a la negociación, a los organismos internacionales, a las Naciones Unidas y al acuerdo del Mercosur con la Unión Europea”.

La entrada Lula reelecto en Brasil: Las claves de una remontada histórica y el desafío de gobernar con un Congreso adverso.

Con Hugo Borsani, doctor en Ciencia Política se publicó primero en Radiomundo En Perspectiva .